
Los agricultores del Suroccidente de la provincia de Loja, cuyo principal producto que siembran y cosechan es el maíz, se encuentran en vilo a causa del invierno que aún no termina.
Cuando se esperaba que este año bata récord en la producción de la gramínea, debido al buen clima en los primeros meses del año y al rendimiento de las nuevas semillas que utilizaron los agricultores de los cantones Pindal, Celica y Zapotillo, ahora la realidad se revierte.
Se calcula que, al menos, el 70 por ciento promedio de la producción se ha perdido porque el clima frío y la neblina acompañada con ligeras lloviznas continúan, lo cual está terminando de destruir la cosecha. En la parte más alta del territorio el daño es mayor, hay casos donde los propietarios de los cultivos se han resignado a perderlo todo y prefieren ya no cosechar por los costos en el mercado que tiene el producto húmedo.
Ahora, quienes prefieren cosechar el maíz viven otro drama, deben transportarlo a otro lugar para secarlo, lo cual les resulta más alto que lo recuperan cuando lo venden. “Se aprovechan de la situación, hay quienes nos pagan 5 y 6 dólares por quintal, lo cual no representa ni el costo de producción que es de 14 dólares, pero ante la necesidad de recuperar algo y no perder todo nos vemos obligados venderlo en esas condiciones”, dice Juan, un agricultor que sembró con la esperanza de cosechar 1.000 quintales, pero estima que no llegará ni a la mitad.
Las pérdidas de los agricultores aumentan si consideramos que el maíz tiene un precio en la chacra y otro en la bodega. Además, en tiempos de cosecha deben contratar personal para las agotadoras jornadas que se llevan a cabo en medio de la inclemencia del tiempo, casi siempre bajo un sol canicular qua abrasa.
Además, los créditos otorgados por las entidades bancarias y cooperativas de ahorro y crédito de la zona, mantienen preocupados a los agricultores porque a partir de la cosecha deben empezar a pagar los intereses y capital de los préstamos. La intervención del Estado es oportuna ahora para aliviar esta crisis.
César Sandoya Valdiviezo
cesarsandoya@hotmail.es