Debemos convencernos de que no basta producir varones y mujeres ilustres, es necesario conocerlos, merecerlos, honrarlos y mantener encendido el fuego que prendieron para iluminar el camino de nuevos horizontes. En este contexto son varios y merecidos los monumentos y bustos de distinguidos lojanos que se levantan a lo largo y ancho de la ciudad para resaltar su valía, la moral de su ejemplo, la verdad de sus vidas y su aporte significativo a esta Loja hogar de la cultura ecuatoriana.
Pues bien, el viernes 14 de abril se une a tan destacada manera de honrar y perennizar con el bronce, un monumento del Dr. Vicente Rodríguez Witt, para eternizar su nombre y pregonar la gratitud de Loja que lo distinguió como un hombre de exquisita bondad, gentileza, brazos abiertos, con una inscripción de servicio que rindió su vida al pie de la salud del pueblo e hizo de él un Caballero de la Medicina. Y dejarnos como ejemplo la honestidad en sus actos, la línea recta en la moral y la ética, la vocación y lealtad a la verdad, la justicia y el bien común, siguiendo fielmente la gloriosa tradición de sus progenitores.
Sí, de sus progenitores. Consecuencia de este acontecimiento de gratitud lojana, surge una grata coincidencia. El encuentro de padre e hijo en el pedestal de la gloria. El bronce eterno para el Dr. Máximo Agustín Rodríguez Jaramillo y para su hijo el Dr. Vicente Rodríguez Witt, preclaros hijos de Loja a la que tanto amaron. Dos monumentos ubicados a orillas de los ríos Malacatos y Zamora, respectivamente. ¡Qué honor para Loja! ¡Qué orgullo para la familia!
Hay que felicitar al Municipio, a las autoridades y a todos quienes hicieron posible los honores en la Semana del Estudiante 2023, para el prestigioso galeno Dr. Vicente Rodríguez Witt, iniciándola con el develamiento del monumento, en homenaje a su ejemplo de vida para que los demás tengan vida.
Adolfo Coronel Illescas