Mientras esperamos la decisión del “sainete político”, para enjuiciar al presidente Guillermo Lasso. Mientras esperamos al menos una hipótesis sobre los autores de los amedrentamientos a periodistas. Mientras se aclare la fuga de María de los ángeles Duarte y cuales los culpables del escape. Mientras Leónidas Iza nos comunica cuando empieza a incendiar y caotizar al país. Y mientras esperamos preocupados el desenlace de estas y otras calamidades que alteran la paz ciudadana, mejor cambiemos de tema. Hablemos de huevos, que mucha falta nos hace por ser un alimento nutricional bueno.
Tan bueno que la Corporación Nacional de Avicultores del Ecuador (CONAVE) celebró hace poco el Dia Nacional del Huevo de mesa. Su directora ejecutiva Diana Espín explica que dicha celebración es en honor del sector avícola que produce el huevo, considerado un alimento que está en segundo lugar después de la leche materna. Lo curioso es que para el día del evento (17 de marzo) el huevo ya había subido de precio. En nuestra ciudad aún cuesta más, porque en Loja ni huevos tenemos.
Sin embargo, con motivo del Día Nacional del Huevo se lanzó un jingle que se llama “Vamos a ponerle huevos”. Es una campaña para ponerle huevo a todo plato, incluida la fanesca. La razón. Los ecuatorianos apenas consumimos 217 huevos por persona al año, mientras en otros países como México sus habitantes consumen 400. ¿Será por eso, por falta de huevos de mesa, que los proponentes del juicio político al presidente Lasso han demostrado “torpeza e ineptitud”?
Si hay recomendaciones para incrementar el consumo del huevo, debe controlarse su precio; y hoy el de los ingredientes para el potaje de Semana Santa, evento religioso que ya está “aquisito”, invitando a la reflexión, conversión y confesión de pecadoras y pecadores.
Adolfo Coronel Illescas