“Y destruyen los bosques, contaminan los ríos, no importan si mueren, no dan beneficios…”
No se trata de que la minería ilegal se haya triplicado en el Podocarpus, ni de las detenciones de mineros ilegales en Huato, ni siquiera se trata de que quieran destruir Fierro Urco. Se trata de prioridades.
Es muy fácil criticar desde la comodidad del sofá de tu casa. Es fácil decir “se dejan comprar” en un tweet que publicas desde tu iPhone. Es tremendamente fácil alardear de poseer unos dignos principios morales durante la sobremesa con el estómago lleno.
Pero es muy difícil levantarse al amanecer, trabajar todo el día en el campo y que te duela todo el cuerpo. Es difícil ver como tu cosecha, tus productos, cada vez valen menos en el mercado. Es tremendamente difícil no caer en la tentación cuando tienes el estómago vacío.
Mi total admiración a esas personas que defienden las zonas protegidas incluso con su vida. Pero también para todos los que se ven obligados a renunciar a sus principios por dar de comer a su familia.
La discusión no es quién tiene razón y quién está equivocado. Lo que debemos discutir son las alternativas que podemos brindar a los más necesitados.
Más propuestas de desarrollo comunitario y menos soflamas ambientalistas.
“Fierro Urco no se toca” está muy bien, lo apoyo. “Desarrollemos Gualel” Uy… no, eso no lo he escuchado en ningún sitio, a pesar de ser una de las zonas más pobres del país. Si no tenemos cuidado, acabaremos preocupándonos más por una laguna que por las personas que viven en ella.
Victoriano Suárez Álvarez
victorianobenigno@gmail.com