Con un eventual ganador para dirigir nuestro cantón Loja es importante buscar graficar una palpable realidad, que tendrá que llegar a transformar, para el bien común de una ciudad abandonada, estampando sus primeras firmas en decisiones que superen la pobre situación en la que se encuentra la institución:
1. Un municipio con déficit presupuestario. Los ingresos municipales se encuentran comprometidos en gasto corriente y burocracia. En este escenario, deberá identificar la fuente generadora de recursos para cumplir con sus ofrecimientos. Consideremos que los recursos son limitados por lo que deberá mirar las cuentas por cobrar y la autogestión.
2. Un municipio sobrepoblado de servidores. ¿La solución radicará en la supresión de supuestos o en la optimización de los recursos humanos? La respuesta tendrá que ser tomada en función del presupuesto y las consecuencias legales que podrán devenir.
3. Un municipio que mitiga, pero no erradica. Las necesidades son varias, pero pocas las urgentes. Deberá priorizar agua potable y alcantarillado. Además, no solo asfaltar dos vías principales, sino barrios para dar un rostro distinto a la ciudad.
4. Un municipio con procesos judiciales onerosos. Varios procesos son el resultado de decisiones apresuradas por lo político e ilegales en su fondo. Deberá actuar apegado a la ley, mirando el costo económico de sus decisiones.
5. Un municipio desprestigiado. Sus antecesores han generado desconfianza en una institución que fue el instrumento de poder y crecimiento individual para ciertos grupos. Deberá abrir sus puertas y administrar con transparencia y honestidad.
Esta radiografía del Municipio será examinada después de cuatro años para ver si el diagnóstico fue superado con el remedio que empleará en su gobierno el nuevo alcalde y conocer si sus propuestas fueron realizables o se derribaron por levantarse en las columnas del populismo.
Carlos Orellana Jimbo
ab.carlosorellana@hotmail.com