No en pocas ocasiones, luego de las elecciones seccionales sostenemos que determinado candidato ganó o perdió y obviamente junto a dicho candidato sus aliados y simpatizantes. Esa percepción es irreal, quien gana o pierde es el cantón o la provincia, puesto que el ejercicio y derecho democrático de elegir es responsabilidad de todos.
Los candidatos no deben preocuparse por ganar las elecciones sino por demostrar que sus planes de trabajos son operativos y ejecutables. La historia nos ha demostrado que cuando son candidatos ofertan propuestas que se las toma muy bien, no obstante, cuando ejercen sus funciones se dan cuenta que no son viables por una serie de factores que no se pueden superar en un corto tiempo.
En un ejemplo sencillo, si se propone el bacheo y asfaltado de todas las vías de un cantón o de las vías rurales o intercantonales en el ámbito provincial, cuando se desee ejecutar tal obra se deberá planificar y aprobar previamente mediante planes operativos sustentados económicamente y para ejecutar dichas obras se deberá observar los procedimientos y normativa legal para el sistema nacional de contratación pública, siempre que exista el presupuesto respectivo. Ahí un candidato sin formación ni sentido común, se da cuenta que no puede cumplir su promesa.
Por ello, debemos elegir a una persona que pueda explicar la ejecución de su plan de trabajo y no solamente tener el ideal de hacerlo, porque las buenas ideas e intenciones solamente se quedan en el plan de trabajo. Nuestra responsabilidad para ganar como cantón o provincia será elegir a quien pueda explicar la ejecución de una obra o mejorar la prestación del servicio.
Manuel Salinas Ordóñez
masalord@hotmail.com