Aquí ocuparé la frase más destacada de mi profesión economista “depende”. Este artículo está basado en la teoría de Gadner: Una mala persona nunca será un buen profesional” Por más que sea un excelente técnico, nunca llegará a serlo por completo, si no tienes ética, compromiso y dedicación porque realmente haces. Y si ubicas al “dinero” como objetivo principal de vida, estás muerto.
No queremos decir que el dinero es malo, de lo contrario facilita mejorar la calidad de vida de las personas, la pobreza tiene muchas aristas una de ellas es la económica, pero también hay pobreza de salud mental, espiritual, valores, intelectual.
Creo que nadie es “tonto”, “bruto” por qué cada persona es única e irrepetible, y maneja sus habilidades, talentos e inteligencia, salvo que unos aprovechan al máximo sus herramientas y no son inteligentes o tienen éxito por qué se dejan llevar de su ego, narcisismo, no tiene ese Don de servicio y solo tratan de complacer sus deseos o necesidades suntuarias. Es verdad podrías a llegar ser rico de muchas formas, pero no excelente (ambiguo).
A veces la escolaridad ha venido matando el deseo de aprender y descubrir nuestros talentos, un título es un engañoso sinónimo de sabiduría, la realidad no es así. Lástima que cada persona y sociedad entiende lo que quiere entender y cree lo quiere creer, por ello quienes estudian lo mínimo, sólo por el título, en sus trabajos defenderán su sueldo básico, limitando su interés y dedicación a ser mejores.
Andrés Ontaneda Vivanco
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