Hay un ejercicio de psicoanálisis interesante para proyectar la actitud con la que afrontas la vida; toma un vaso y verte en él un poco de agua y a continuación responde a la pregunta ¿El vaso está medio lleno o semivacío? El ejercicio propone que, si uno juzga como semivacío, tu actitud es pesimista, por el contrario, si juzgas que está medio lleno, entonces tu actitud es optimista ¿Quién tiene la razón?
En el artículo ¿Contratar por actitud o por habilidades técnicas? publicado en 2017 por el Banco Interamericano de Desarrollo BID, explica que algunos propietarios de empresas ahora contratan a sus equipos con base en habilidades blandas, que son: puntualidad, estar dispuestos a aprender, saber trabajar en equipo, tener una buena actitud, etc., y que las habilidades técnicas se las puede entrenar.
Volvamos al vaso con agua, en realidad el vaso siempre está lleno ¿Cómo así? Sí, ¡Si apenas tiene agua! Efectivamente, el resto del vaso está lleno, pero de aire ¿Obvio verdad? Es que hay cosas que las damos por sobreentendidas y solo cuando nos faltan –como el aire para respirar- nos percatamos que las necesitamos como: la amistad, afecto, amor; son indispensables, para el equilibrio en tu vida. Por eso algunos se refieren a la actitud como positiva realista, una manera de abordar los retos de la vida con los pies sobre la tierra, pero sin parar de soñar.
Si eres madre o padre de familia cuando recibes la libreta de calificaciones ¿Ves primero las calificaciones altas o bajas?
La buena noticia es que adquirir una actitud positiva realista y es posible entrenarla y perfeccionarla. Depende de la dedicación que le imprimamos cada uno de nosotros.
Marlon Tandazo Palacio
@MarlonTandazoP