El presidente Lasso incumple oferta de campaña

En 2021, recogiendo ese gran fervor cívico del pueblo ecuatoriano, se eligió presidente de la República al señor Guillermo Lasso. Le tomamos su palabra porque se haga realidad lo que ofreció en campaña y se cumpla en su totalidad importantes declaraciones que aparentaban ser verdad.

Han pasado ya más de 12 meses y solo un punto prácticamente se ha cumplido.  El Gobierno de a poco comienza a desmoronarse como castillo de naipes, porque la carga que se viene es tan fuerte y de un peso increíble que vemos con tanta desesperanza, que será imposible que, ante la exigencia y presión del pueblo ecuatoriano, así como está pueda resistir y mantenerse. 

Como no se ejecuta un plan serio técnico y científico para el desarrollo del país, las ofertas de campaña se están quedando en el limbo, en simple discurso lírico y demagógico, produciendo efectos totalmente adversos y desagradables. La unidad de la familia y el pueblo tiene fisuras profundas, ante el riesgo y peligro de la gente que emigra a  otros países en busca de pan, de empleo y  mejores días para su familia.

El sistema carcelario registra la peor y espantosa crisis de la historia ecuatoriana, casi sin control, y lo que no explota todavía está como una bomba de tiempo. Se percibe la falta de verdad en las propuestas como la Ley de Oportunidades que resultó un claro engaño.

La corrupción sigue incontrolable, la inseguridad social y jurídica, el sicarito, atentan peligrosamente a la ciudadanía y para rematar el enfrentamiento irreconciliable en la Asamblea Nacional. Siento que le falta oxígeno de paz y buena fe al señor Gobierno que atraviesa un fuerte estado de desesperación que no lo deja caminar ni vivir tranquilo.

Rómulo Acaro Guerrero