Acusada hizo pasar a la hija de su amiga como propia y hasta permitió que viaje de Manta a Loja.

El archivo de una denuncia por el presunto delito de estafa que la Fiscalía de Patrimonio Ciudadano 2, del cantón Manta, de la provincia de Manabí, solicita a un juez de la Unidad Judicial Penal de esa jurisdicción, es objetado por Pablo Bravo Figueroa, abogado de la supuesta víctima, quien sostiene que las pruebas no han sido valoradas por el fiscal que está a cargo de esa presunta infracción.
Bravo Figueroa, abogado lojano, quien desde la localidad patrocina a su cliente, de similar procedencia, indica que en enero de 2021 la Fiscalía de Manta inició la investigación del presunto delito, en contra de Juliana V. Ch. quien habría engañado a su defendido desde 2018 al hacerle creer que estaba embarazada y solicitarle dinero para los respectivos chequeos y luego para el alumbramiento.
Una hija prestada
La relación abierta que él tuvo con ella le llevó a creer que esperaba un hijo suyo y se convenció cuando, supuestamente, el laboratorio en donde ella se habría realizado la prueba de ADN (ácido desoxirribonucleico) le envió, al correo electrónico, el resultado del examen, por el que pagó 500 dólares. Aquello lo emocionó y él empezó a enviarle dinero para su aparente hija.
La trama parecería sacada de una telenovela sudamericana porque la mujer no estuvo embarazada y pidió a una amiga que le preste a su hija para hacerle creer a él que era ella e inclusive en una ocasión permitió que la niña llegue a la localidad para pasar unos días con sus supuestos abuelos. En diciembre de 2020 él, quien vive en el extranjero, arribó a Ecuador, para reconocerla y descubrió la mentira.
Prueba falsa de ADN
Él acudió al lugar en donde su expareja trabajaba y descubrió que era el laboratorio en donde supuestamente la mujer se hizo la prueba de ADN. Ahí se enteró que en ese lugar no realizaban esos exámenes; además, la hermana de la supuesta madre de su hija, que trabaja ahí, le indicó que Juliana V. Ch. jamás ha estado embarazada. Con todos esos antecedentes el abogado de la víctima presentó la denuncia.
«Hace una semana el fiscal solicitó el archivo del caso. En la parte pertinente de su petición dice que la víctima y la supuesta sospechosa han sido pareja y por ese hecho no puede existir engaño», indica Bravo Figueroa, quien precisa que en la petición de archivo el fiscal no hace constar los elementos recabados como la prueba de ADN falsificada ni el informe del laboratorio que afirma no hacen esas pruebas.
CLAVE
El engaño empezó desde 2018.