¿Quién soy yo…?

Una de las preguntas típicas y existenciales que, solemos hacernos todos más de una vez en la vida y no necesariamente porque no estemos conformes con lo que somos y lo digo porque me ha pasado; sino con el propósito de ratificarnos en que, si queremos podemos seguir creciendo o cambiar hasta llegar a dónde queremos ir, no solo en lo que corresponde a grandes proyectos, sino en los pequeños detalles que hacen nuestro día a día. Y quizá como aporte de esa búsqueda, este mensaje a la mano:

“No necesitas que te quieran, necesitas quererte

no necesitas que te valoren, necesitas valorarte

no necesitas que te perdonen, necesitas perdonarte

no necesitas que te acepten, necesitas aceptarte

no necesitas comprensión, necesitas comprenderte 

no necesitas que te conozcan, necesitas conocerte

no necesitas a nadie que te haga feliz, necesitas saber que ya tienes todo para ser feliz; la magia está en saber valorar todo cuanto hay en tu vida y en saber quién eres”.

Identificarnos resulta tan sencillo como mostrar un papel, pero definir nuestra identidad es un desafío, que puede durar toda la vida. Por esto opino que para respondernos objetivamente la pregunta de «¿Quién soy yo?», debemos estar conscientes de que, entre otras cosas nos implicara estar dispuestos a enfrentar con franqueza la disyuntiva a plantearse, entre lo que creemos ser y lo que queremos ser.

“Conocerse a uno mismo no solo es la cosa más difícil, sino también la más incómoda”.

(H.W. Shaw)

Talia Guerrero

talia.guerreroa@hotmail.com