
Al Centro de Privación de Libertad de Personas Adultas en Conflicto con la Ley de Loja ninguna persona ingresa o sale sin que pase por los filtros de seguridad que los militares del Grupo de Artillería Número 7 ‘Cabo Minacho’ ejecutan las 24 horas.
Édisson Tejada Gordón, con grado de teniente coronel, comandante del fuerte militar ‘Cabo Minacho’, informa que los controles en el centro carcelario son permanentes y, además, cuentan con un contingente extra que es parte de un grupo de reacción.
«El personal de la fuerza de reacción está en condiciones de reforzar ese lugar, en el caso de existir alguna novedad en el Centro de Rehabilitación Social», indica el comandante Tejada Gordón, quien alerta que, también, se ejecutan controles móviles.
Controles minuciosos
Una carpa está ubicada a un lado de la puerta de ingreso al centro carcelario en donde los militares -varones y mujeres- chequean a todas las personas, inclusive a los funcionarios y a las autoridades que llegan a ese lugar para realizar alguna diligencia.
«Nuestra competencia es la de realizar un control minucioso, para evitar la posibilidad de que se ingresen armas u objetos prohibidos al centro carcelario y prevenir los acontecimientos que han afectado a las personas privadas de la libertad», explica Tejada Gordón.
El Comandante del Cabo Minacho informa que durante los controles sus huestes han detectado que algunas personas pretendían ingresar objetos prohibidos y fueron puestas a órdenes de la Fiscalía, para que sean juzgadas por ese presunto delito.
PARA SABER
Quienes ingresan o salen del centro carcelario deben quitarse los zapatos para que los militares los chequeen.