Cada segundo el número de datos que las personas subimos a Internet es enorme. Estudios recientes advierten que el rango está entre 1.5 y 1.7 MB por individuo. Si hacemos el cálculo por minutos y por horas, podemos darnos cuenta cuantos nuevos datos día a día se suben a la red de Internet. La mayoría de ellos 90% son opiniones o comentarios, el resto lo constituyen: informes, entrevistas, productos periodísticos, conferencias, artículos, etc., sin duda, estamos frente a la mayor cantidad de opiniones conocida. El periodismo, arte de transformar los datos en variedad de formas de expresión, también se ha inducido a esta tendencia. No sólo los pequeños diarios y medios de comunicación audiovisuales; sino también los de amplia cobertura internacional lo están haciendo. En resumidas cuentas, este “modismo” de tomar la opinión como el género de mayor amplitud periodística, reduce las posibilidades de expresión de los comunicadores, creando una línea delgada, en ocasiones confundida, entre una opinión particular, de cualquier ciudadano, y el trabajo de un profesional del periodismo.
Con la cantidad de datos existentes en Internet, lo que debería hacer el periodismo es tomar esa masa de información y darles formas variadas de presentación. En la literatura comunicacional hay numerosas recomendaciones de cómo presentar la información para no caer en simplismos que sólo empobrecen la actividad.
Hernán Yaguana Romero
hayaguana@utpl.edu.ec