Necesitamos una ciudad inclusiva

Las concepciones por parte de los municipios siguen siendo limitadas en lo que a discapacidad y accesibilidad se refiere puesto que a menudo, solo abarcan a las personas con discapacidades físicas; y es importante resaltar que la discapacidad adopta muchas formas, algunas menos visibles que otras.

La discapacidad no está en la persona, sino en las barreras existentes en la esfera urbana. De este modo, la inclusión social es clave cuando se habla de ofrecer igualdad de condiciones a sus habitantes. Es decir, hay una serie de factores a tener en cuenta para poder hablar de ciudades totalmente inclusivas.

Aparte de la eliminación de barreras arquitectónicas, la facilidad o rapidez con la que una persona con discapacidad puede acceder a un puesto de trabajo (así como la posibilidad de mantenerlo), es otro factor importante.

El diseño de ciudades inclusivas debería ser una de las principales consideraciones de las autoridades ya que garantiza que el entorno construido se adapte a todos, esto va más allá de rampas y ascensores. Los análisis urbanos desde una perspectiva sensorial deberían ser obligatorios para (re)diseñar los espacios públicos de la ciudad teniendo en cuenta no solo dimensiones sino formas, sonidos, colores, texturas, entre otros.

Por tal motivo es importante la generación de una verdadera ordenanza que genere esta tan añorada INCLUSIVIDAD que deseamos todos quienes hacemos ciudad, y no solo sean textos para la foto.

David Álvarez

daalvarezv@gmail.com