Ese es el problema

La sociedad actual, confunde autodeterminación con destruirse y corromperse. Confunde progresismo o ‘progre’ con involucionar y fomentar discordia. Eso pasa porque cada quien lleva agua a su molino sin importarle lo de lo demás o porque si los unos hacen los otros también.

No se puede lavar la cara tratando de hacer bien algo cuando el resto sigue putrefacto o querer disimular que por algo se empieza.

Los paniaguados de la política lo han hecho siempre por tener votos, por triunfar en la elecciones y nos han sumergido  en delincuencia, terrorismo, desorden. Y cuando ya no están solo se ríen de lo  aquejados que nos encontramos gravemente si por  los designios de Dios y el destino implacable ya no se encuentran siempre habrá otro que quiera  utilizar aquella cantera endulzándoles  con lo que quieren oír.

Hay sectores que piden para ellos sin importarles los demás quieren vivir acomodados y lo quieren hacer ver como triunfos sociales, a lo que no es así.

Debemos reflexionar profundamente lo que vemos acontecer; es increíble que bandas y delincuencia organizada quieran decidir en el país y en cada una de nuestras ciudades degradándonos colectivamente, singular y personalmente.

Si esto no se corrige, llegará el momento de totalmente amurallarnos y como algo apocalíptico en este mundo solo vivirá la escoria.

Hemos vuelto a la ley del más fuerte, estamos reafirmando la viveza criolla, del más sabido, estamos institucionalizando la corrupción, queremos arrancarle a la vida algo que creemos que nos pertenece de manera mal habida.

La razón no pide fuerza dice un adagio popular. Tenemos que desmerecer a los paniaguados de la política, a los acomodadores que son desechados de todo movimiento y partido político y que sinvergüenza alguna melan donde pueden con todo el cinismo.

Rechacemos todo aquello que empezó desde hace tiempo hacernos convulsionar y defendamos lo realmente justo.

Nosotros tenemos la culpa que dejamos hacer. Ese es el problema.

Ricardo Guamán Araujo

Twitter: @EMDLS