Mi papá no tiene Facebook. No baila en TikTok. Ni tiene canal de YouTube. Su WhatsApp lo usa para estar en contacto con la familia, su grupo de matemáticas (él fue docente) y el “Grupo 5”, su gallada de excolegas con quienes se reúne todos los meses.
Y, sin embargo, cuando camina por las calles, es habitual que se detenga para saludar a sus conocidos. Con respeto, con cariño, con esa calidez que solo provoca quien ha sembrado afecto sin buscarlo.
Fue maestro. Pero también formador de redes humanas. Es de los que aceptan ser parte de un directorio solo si sabe que puede aportar. Si no, agradece y se retira amablemente.
Lo vi muchas veces aplicar algo que hoy llamamos reforzamiento positivo: premiar al que cumple, al que aporta al bien común, con una palabra oportuna, con reconocimiento genuino.
De él aprendí la integridad.
De él aprendí que no necesitas una cuenta verificada para ser un líder.
Solo necesitas ser coherente, servicial y buena persona.
Hoy, Día del Padre, te invito a hacer memoria:
¿Quién ha sido ese “influencer silencioso” en tu vida?
¿Y tú? ¿Cómo estás impactando a los tuyos?
Porque no es lo que publicas, sino lo que practicas… lo que realmente deja huella.
Marlon Tandazo P.
www.marlontandazo.com