A las puertas de nuevas elecciones, me parece un buen ejercicio político dialogar y proponer sobre las cualidades que deberían tener las nuevas autoridades. Hoy quiero hacerlo para la alcaldía del cantón.
Y lo hago pensando en que puedo contribuir personalmente a que las consideraciones de los votantes tomen en cuenta algunas ideas que pudieran ayudar en las decisiones.
Primero, considero que la honradez, la rectitud, la honestidad, el respeto, son valores primordiales que debe tener cualquier autoridad. Todas las demás cualidades no sirven si no hay estos valores.
En segundo lugar, aunque no en orden de importancia, es indispensable que tenga un conocimiento técnico básico en los campos en que se presentan los problemas del cantón: obras públicas, educación, vialidad, tránsito, servicios básicos, vivienda, salud, deporte y otros. Que conozca la realidad y proponga proyectos para mejorarla. Debe estar al tanto de los adelantos científicos mundiales.
Deberá tener también capacidad de liderazgo y gestión, así como dotes de generador y administrador de los recursos, tanto humanos como materiales.
Por otro lado, debe presentar proyectos que tengan que ver con las artes; la seguridad; el turismo; la higiene; la integración barrial, parroquial, provincial, nacional e internacional; el medio ambiente; la mendicidad; creación de fuentes de trabajo; uso de medios de comunicación social para establecer diálogos ciudadanos; etc.
Una atención efectiva y prioritaria a las parroquias rurales permitirá a sus pobladores permanecer en ellas y evitar la migración masiva a los sitios más populosos.
Ojalá estas elecciones nos brinden la oportunidad de contar con candidatos que estén listos a sumarse al elegido para que haga muy bien su mandato en beneficio de nuestra querida ciudad.
Carlos Enrique Correa Jaramillo
cecorrea4@gmail.com