Exconsejeros expresan que no hay fiscalización, tampoco se ha legislado y que, en fin, Loja perdió mucho. No se ha trabajo en el orden descentralización.

Con la eliminación de los consejeros provinciales, a partir de la aprobación de la Carta Magna de 2008, Loja perdió mucho, toda vez que ahora sus reemplazos: los alcaldes y siete integrantes de los gobiernos parroquiales, únicamente se limitan a asistir a las sesiones o a enviar delegados, así como ya no hay quién legisle, peor aún fiscalice. Así opinan los exconsejeros lojanos Carlos Cevallos Macas e Iván Roldán Rogel.
Labor en territorio
A decir del exconsejero, Carlos Cevallos Macas, en su período, el trabajo se cumplía en territorio, esto es, de manera presencial en todos los cantones lojanos, de tal manera que la tarea de fiscalización siempre estuvo orientada a defender las obras de las comunidades.
Recuerda que, en su período, hubo fiscalización y control a la administración del entonces prefecto, Rodrigo Vivar Bermeo, “a diferencia de ahora que, de lo que conozco, los alcaldes se han limitado en algunas ocasiones a asistir y, en otras, a enviar delegados. Ha habido poca dedicación, poca responsabilidad para trabajar por el bienestar de la provincia”.
Considera haber sido un gran error eliminar la elección de los consejeros provinciales y por poco quedan sin efecto las prefecturas, a no ser por la defensa asumida por el entonces prefecto y presidente nacional del Consorcio de Consejos Provinciales del Ecuador (Concope), Rodrigo Vivar, quien frenó la intención de las autoridades de ese entonces.
Dos períodos y no hay ordenanzas
Para Iván Roldán Rogel, exconsejero provincial, son dos períodos ya que los alcaldes y vocales de los gobiernos parroquiales no han aprobado una ordenanza al interior del Consejo Provincial, anteriormente conocida como Cámara Provincial, que conduzca a rehabilitar sea la vialidad o la ejecución de proyectos de importancia.
Tampoco, dice, se ha trabajado en temas de descentralización que más bien han sido asumidas nuevamente por el Estado como el Fondvial, el plan de reforestación, plan de vialidad rural, entre otros, que se perdieron, yendo ahora a tramitar los presupuestos en Cuenca, Guayaquil o Quito.
Asimismo, indica que los alcaldes envían sus delegados a las sesiones del Consejo Provincial para que se proyecten las obras en función de los programas. De igual manera, resalta que en los aspectos, turismo, riego y producción no ha existido ningún tipo de inversión, volcando la mayor cantidad a las vías.
La comunidad, obligada a fiscalizar
Iván Roldán expresa que Loja perdió con la eliminación de los consejeros, habida cuenta que su tarea siempre fue legislar y fiscalizar. En esto último, señala no haber fiscalización a las diversas obras y que más bien la comunidad, beneficiaria de los trabajos, está siempre reclamando por su calidad.
VOZ
“En mi período: 1997-2004, sí ejercíamos un control de los bienes públicos y a las actividades que cumplía el señor prefecto”
Iván Roldán Rogel, exconsejero provincial
“En mi período, el trabajo siempre lo cumplimos en territorio, es decir, en los diferentes cantones”,
Carlos Cevallos Macas, exconsejero provincial.