Educación y medidas de contingencia

Con caritas felices, desde los pequeñines de Inicial Dos, hasta los adolescentes de Bachillerato, entre el 1 y 3 de septiembre, iniciaron el año lectivo 2026-2027 en los regímenes Sierra y Oriente de nuestro país. Los organismos competentes, al margen de ofrecer saludos protocolarios a nivel nacional, también han implementado algunas medidas de contingencia que velen por la seguridad de los estudiantes (siete ciudades de Ecuador están entre las diez más peligrosas de América), y porque la naturaleza, parece que nos causará algunos inconvenientes con el Fenómeno de El Niño, cuyas primeras gotas ya empiezan a caer.

Con el inicio del año escolar, y tomando en consideración los peligros que corren estudiantes de muchos planteles del país, el Gobierno activó el Plan Escudo (símbolo universal de protección) que apunta a dos temas específicos: “Revisión interna: El plan permite el ingreso de la Policía a los planteles para realizar requisas o revisión de mochilas solo bajo protocolos específicos, con la solicitud de autoridades y en presencia de padres de familia. Prevención de riesgos: Los controles buscan evitar la presencia de sustancias ilícitas y proteger a los estudiantes de la influencia de grupos delictivos.”

En esta parte, la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) tiene su reglamento para sancionar a los estudiantes que pudieran incurrir en actos de esta naturaleza, llegando incluso a la separación definitiva del plantel por disposición de la Dirección Distrital, sobre la base de los expedientes presentados por las autoridades de la institución. Es obvio que el Plan Escudo busca evitar que sucedan eventos de esta naturaleza porque, en primera instancia, y como filosofía de todo plantel, los alumnos asisten para buscar una educación holística: instrucción en lo que a la parte cognitiva se refiere y formación en valores para que sean excelentes ciudadanos.

Se espera que el Plan Escudo proteja realmente a nuestra niñez y juventud de los riesgos que atenten a su integridad física y moral para que sus objetivos académicos y formativos cumplan con sus expectativas; y, quienes deben trabajar en este plan, denoten eficiencia en sus procedimientos; además, que las medidas de contingencia por el Fenómeno de El Niño, atenúen los efectos de este evento natural.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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