El arte de una ciudad que no deja de crear

Hay noticias que además de alegrar, obligan a una ciudad a mirarse al espejo. El reciente Premio Nacional Eugenio Espejo, la más alta distinción que concede el Estado ecuatoriano en los ámbitos de la cultura, el arte, la literatura y la ciencia (en el marco del día nacional de la cultura) ha llevado nuevamente el nombre de Loja al centro del reconocimiento nacional. Esta vez, con dos de sus hijos, el escritor Carlos Carrión Figueroa, distinguido por su creación literaria, y el escultor Paúl Palacio Collmann, reconocido por su trayectoria artística.

Dos lenguajes distintos —la palabra y la forma—, pero una misma estirpe, Loja, cantera de inagotables artistas que han hecho de la creación una de sus maneras más profundas de existir.

Parecería en ocasiones que necesitamos la validación de otros lugares, para volver la mirada hacia lo nuestro. Es una paradoja frecuente que reconozcamos con mayor facilidad aquello que llega legitimado desde fuera, mientras dejamos en segundo plano a quienes han trabajado durante décadas a nuestro lado. Sucede también en algunas instituciones donde existe talento, preparación, experiencia y conocimiento, pero con frecuencia buscamos lejos lo que ya tenemos aquí. No se trata de cerrar las puertas a nadie, sino de aprender a reconocer, con la misma generosidad, el valor propio de nuestros coterráneos.

El reconocimiento nacional a Carrión y Palacio fortalece, una vez más, el nombre de Loja como ciudad cultural del Ecuador. Pero un premio no debería ser el punto final de una trayectoria, sino una invitación a conocerla.

Celebremos este instante que llena el alma de orgullo, leyendo a Carlos Carrión, adquiriendo sus libros, acercándonos a sus historias; contemplando y visitando las esculturas de Paúl Palacio y dejando que sus obras dialoguen con nuestra memoria. Porque reconocer a nuestros creadores no consiste únicamente en aplaudirlos cuando reciben un premio, sino en hacer que su obra siga viva entre nosotros.

Lucía Margarita Figueroa Robles

luma.figueroaro@gmial.com

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