¡El trabajo por horas cercena derechos laborales!

Cual panacea para resolver el desempleo, el gobierno de Noboa lanza su consulta popular y referendo, aupado por la Corte Constitucional, en medio de una galopante crisis económica que vive el país y del deseo desbordante de la población por extirpar la inseguridad y el crimen organizado.

De manera general, se puede decir que las preguntas son inoficiosas, ninguna de inmediato cumplimiento y que requieren de proyectos de ley. Noboa pretende ganar la consulta para continuar con la ejecución del programa neoliberal y consolidar su candidatura presidencial a la reelección.

La punta de lanza del gobierno en la consulta es el tema de la seguridad. Con sensatez, el pronunciamiento popular será de recuperar la paz, tranquilidad y seguridad ciudadana. Hábilmente el gobierno se aprovecha de este sentimiento. Empero, hay dos temas, que entran de contrabando, con notoria impronta fondomonetarista, y tienen que ver con el arbitraje internacional y las reformas laborales.

En estas líneas, me referiré a las retrogradas reformas laborales. La enmienda al Art. 327 de la carta magna, en la que se incrementa la modalidad del trabajo por horas y el contrato a plazo fijo, son modalidades regresivas para los derechos de la clase obrera.

Solo para graficar lo que se recibe por horas de trabajo: el presidente de la república gana 39 dólares (USD 6.000 mensual), los ministros y asambleístas ganan 25 dólares (USD 4000), los trabajadores ganan 2,89 dólares (USD 460); ahora, el gobierno dice que la alternativa es el trabajo por horas, y que los jóvenes deben trabajar por lo menos 3 horas diarias, es decir 60 horas mensuales, lo que obtendrían es USD 173 mensuales.

Indudablemente, el trabajo por horas es considerado precario, no garantiza estabilidad laboral, restringe los derechos al seguro social, los fondos de reserva, las liquidaciones, indemnizaciones y los desahucios. No llega a cubrir el salario básico unificado. Es sobreexplotación laboral. No hay vida digna.

La generación de empleo no se logra a través de leyes regresivas, sino con inversión en obra pública y reactivando el aparato productivo con beneficio popular.

Remo Cornejo Luque

remocorluq@gmail.com

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