José Gómez Álvarez es un referente de cultura en Puyango. Dice que los docentes deben leer para solicitar que lo hagan sus alumnos.

Seguidor del escritor colombiano, Gabriel García Márquez, de quien dice ha leído al menos 15 obras, así como de los autores ecuatorianos y, particularmente, lojanos, José Alfredo Gómez Álvarez, oriundo del cantón Puyango, en la provincia de Loja, es un maestro de la pluma. Sus escritos, en especial la poesía, son llevados por los estudiantes a los escenarios, a través de los certámenes de declamación.
Su apego por los escritores lojanos
Jubilado del magisterio nacional, hoy, a José Gómez, como lo llaman sus exalumnos, amigos y allegados, le fascina la literatura de Benjamín Carrión, Stalin Alvear Alvear, Carlos Eduardo Jaramillo, Félix Paladines Paladines, Manuel Agustín Aguirre, el autor de Pies desnudos; Alejandro Carrión Aguirre, Carlos Carrión Figueroa, entre otros. También es seguidor de la música de Segundo Cueva Celi, Marcos Ochoa Muñoz, así como del teatro.
Es que, por algo, dice, Loja ha sido y es conocida como la hidalga, castellana y culta ciudad. En su criterio, es necesario ir al rescate de la cultura y literatura lojanas porque “están en decadencia, no solo en Loja, sino en varias partes del país y por eso un escritor decía que ya no se trata de Atenas del Ecuador, sino apenas del Ecuador”.
En ese sentido, considera que es necesario volver a transitar por los caminos humanísticos y culturales, sobre todo, de la poesía, la novela, así como artículos de tratadistas lojanos como Numa Maldonado, Jorge Hugo Rengel, Pío Jaramillo Alvarado, entre otros intelectuales.
Rescatar los valores literarios
Al referirse al decimoprimer Festival de Arte Literario y Escénico Prof. Luis Vicente Ortega González, desarrollado en Alamor los días 25, 26 y 27 de agosto de 2021, dice que el objetivo es rescatar los valores literarios y la sagrada costumbre de volver a la lectura: poesía, novela.
José Gómez, de 83 años y seminarista, en 1954-1956, empezó a escribir desde su etapa de colegial. También participó en varios certámenes de declamación en Cuenca. Le hizo también a la comunicación social, desde donde laboró para varios medios de la capital de provincia, Loja, en condición de corresponsal. La actividad la cumplió desde 1974.
Medios del país recibieron también su aporte, como la Voz de Loja, en Guayaquil, cuyo programa lo conducía el profesor Eduardo Castro Ortega, La Voz de los Andes… Se capacitó en periodismo en Brasil por el lapso de dos años. “Fue un curso muy fuerte, exigente. Allí se nos enseñó que la noticia tiene que ir clara y pelada y nada más…”.
‘Vivo solo’
“Por azares del destino, vivo solo, cocino para mí, riego mis invernas, las alambro, cuido unas vacas que tengo, desde las gallinas. He aprendido a llorar, a escribir y a trabajar”, dice el intelectual puyanguense, quien laboró por el lapso de 52 años en el magisterio. Compone poesía, relato, cuento, ensayo, artículos, entre otros.
Es autor del cuento La cabellona, una mujer que sale en el puente de la parroquia Mercadillo, de Puyango. También escribe sobre las huacas, los gagones y otras leyendas.
Sobre su mensaje a los jóvenes, José Gómez Álvarez enfatiza que, más que a este grupo generacional, exhorta a los maestros a dedicarse a la lectura, en razón que el “principio pedagógico es enseñar haciendo. Si el docente lee, lo hacen los alumnos, incluso tiene la calidad moral para pedirles aquello, pero si no ocurre así, estamos perdidos”.
Sobre esto último se refiere a las estadísticas arrojadas a nivel nacional, respecto a la lectura, donde dice que medio libro al año se lee en el país, lo cual resulta “una vergüenza, entonces, no podemos exagerar que tenemos educación de calidad y calidez, que viene a ser únicamente un marketing”.
Un plan de lectura
Insiste que, si el profesor no lee, el alumno no lo hará. En este sentido, anuncia que, juntamente con el Municipio, trazará un proyecto de lectura para fomentar esta manifestación en los niños, adolescentes, jóvenes, adultos. Opina que es necesario priorizar la literatura lojana, de Mario Jaramillo, Stalin Alvear, Eduardo Carrión González, William Brayanes, cuyo poema dedicado a su padre, ‘El cubanito’, “me conmueve hasta las lágrimas”.
VOZ
“Viéndonos leer los jóvenes, ellos también se motivan, caso contrario, no lo harán”,
“El poema de William Brayanes, dedicado a su padre, ‘El cubanito’, me conmueve hasta las lágrimas”,
“Por azares del destino, vivo solo, cocino para mí…”,
José Alfredo Gómez Álvarez, escritor puyanguense
PARA SABER
Ejerció la docencia por el lapso de 52 años. Fue corresponsal de medios de comunicación de la provincia de Loja y el país.