En política hay una regla: mientras todos aplauden, nadie se incomoda. Entonces aparecen las etiquetas: “conflictiva”, “opositora”, “politiquera” o cualquier calificativo que permita evitar una respuesta. Es más fácil descalificar…
En política hay una regla: mientras todos aplauden, nadie se incomoda. Entonces aparecen las etiquetas: “conflictiva”, “opositora”, “politiquera” o cualquier calificativo que permita evitar una respuesta. Es más fácil descalificar…