En el mundo de los negocios nos obsesionamos con estrategias de expansión, KPIs y rentabilidad. Son terrenos seguros. Sin embargo, tras años de conversar con directivos y empresarios que «ya lo tienen todo», he confirmado un patrón: la mejor estrategia del mundo se ahoga cuando el líder toca su propio techo.
John C. Maxwell lo define como «La Ley del Tope».
Su premisa es abrumadoramente honesta: La capacidad de liderazgo determina el nivel de eficacia de una persona y, por ende, el de su organización. Si tu liderazgo personal está en un nivel 6, tu facturación y tu equipo jamás pasarán del nivel 5. Matemática simple: El negocio nunca supera al dueño.
Muchos intentan romper ese techo con «fuerza bruta»: trabajando más horas o cayendo en el micromanagement -lo explicamos en la entrega anterior-. Error. El tope puede que no esté afuera (en el mercado); probablemente está adentro (en tu mentalidad).
A veces, ese «freno de mano» no es falta de clientes. Es un patrón sistémico o un bloqueo inconsciente que asocia el éxito con el conflicto. Es esa voz interna que te dice: «Mejor no abras la sucursal, porque crecer significa perder tranquilidad». Y ahí, tú mismo saboteas la expansión.
No necesitas más teoría técnica. Necesitas subir tu vara. Para escalar el negocio, primero hay que escalar la mentalidad del dueño.
Este mes, en la 2da Edición de Cracks Presencial, abordaremos herramientas de Inteligencia Sistémica transpersonal, para desbloquear lo que la lógica no ha podido resolver y levantar esa vara que te tiene estancado.
Será un espacio para quienes se atreven a mirar lo que nadie ve.
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Marlon Tandazo P.
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