Más de 40 familias enfrentan dificultades para transitar, acceder al servicio del agua y sacar sus productos agrícolas. Cruzan por un puente improvisado con dos maderos.

El barrio Sevilla de Oro, ubicado en la parroquia Jimbilla del cantón Loja, ha sido uno de los sectores más afectados por la reciente temporada invernal. Las intensas lluvias en Julio de 2025, provocaron deslizamientos de tierra que destruyeron caminos, puentes y afectaron otras estructuras como la escuela del sector. A esta situación se suma la escasa atención por parte de las autoridades competentes.
“Lo que ha acontecido con las últimas lluvias me causa dolor, destruyó todo, los trabajos que se realizaron, como el puente, la captación del agua entubada, el techo de la escuelita”, así lo expresa Iván Montaño, morador del barrio.
Pasarela improvisada
Uno de los puentes más críticos, es el puente que conecta al barrio con la zona urbana y otros sectores rurales. La estructura que tiene 15 años de construcción, es interrumpida por el deslizamiento de tierra.
Este acontecimiento provocó que se corte el camino con el puente, en su lugar, los moradores han improvisado una pasarela precaria con dos troncos de madera, lo que resulta un riesgo para los que lo cruzan, ya que el borde es elevado y la quebrada se ha profundizado.
El puente representa la única vía de acceso para la comunidad, que lleva más de un mes incomunicada. La falta de conexión ha afectado a alrededor de 40 familias que dependen de esta ruta para trasladarse hacia la ciudad, acceder a la escuela, asistir al colegio o movilizarse a los potreros y ganaderías en la parte alta del sector.
Iván señala que, aunque aproximadamente tres días después del suceso, representantes de la Junta Parroquial y personal de ingeniería visitaron el sector para evaluar los daños, ofrecieron una esperanza a los moradores, sin embargo, hasta el momento no se concreta una respuesta, ni se ha planteado una solución definitiva.
Escuela en mal estado
Otro de las situaciones que mantiene en preocupación a los moradores, es el colapso de la escuela Clotilde Guillen de Rezano, ubicada a 12 kilómetros de la ciudad de Loja. En el lugar también funcionaba un cuarto utilizado como cocina.
Aunque los árboles que cayeron sobre el techo fueron quitados mediante mingas, los objetos que están adentro siguen deteriorándose por las lluvias. “No queremos perder la escuela, es parte del barrio y no tenemos donde reunirnos para coordinar los trabajos”, agregó Iván.
Complicaciones para acceder al agua
La situación del suministro de agua entubada, también genera preocupación entre los moradores debido a los numerosos derrumbes que han afectado las tuberías y mangueras. Algunos de los puntos ya han sido restaurados de manera provisional por los moradores, pero, es urgente planificar una rehabilitación completa del sistema.
A decir de Iván, el agua es captada del cerro Pata de Gallo, de un sitio conocido como Corazón de Oro. La distancia hasta el tanque reservorio es de 4.070 metros y des allí, hasta el barrio, hay aproximadamente dos kilómetros.
Un mensaje
Los moradores hacen un llamado a las autoridades para que brinden su apoyo, así como la directiva del barrio, con el fin de coordinar las posibles acciones. Montaño, hace énfasis en la unión y colaboración que ha caracterizado al barrio y espera que siga así.
- VOZ
Vamos a seguir insistiendo, yo al menos en nombre de mi barrio y siempre estaré atento para colaborar en lo que sea posible”,
El paso al puente está peligroso, no vaya a ser que ocurra alguna caída ahí que puede conllevar a la muerte, porque es sumamente alto”,
Iván Montaño, morador del barrio.
- CLAVE
Habitantes del barrio expresan su preocupación con respecto al camino improvisado al puente, ya que los pequeños productores no pueden sacar sus productos a la venta ni abastecerse de víveres para sus hogares.