La gratitud está relacionada, con la capacidad de reconocer y apreciar de forma consciente, lo que estamos viviendo en el aquí y ahora, es una habilidad que aprendemos como cualquier otra que, cuanto más practiquemos mayor será el efecto de bienestar que nos genere. Mi aporte al respecto.
“Querida vida:
Gracias por enseñarme a fortalecer mi fe, por todo aquello que tengo que no se puede comprar con dinero, por cuidar de mí y sentir mi vulnerabilidad;
por quitarme las máscaras que fui creando, hasta llegar al punto de no reconocerme.
Gracias vida por mostrarme esa sombra maravillosa a la que por muchos años le hui,
por enseñarme a bailar con mi luz y mi sombra… en la sombra y en la luz
por enseñarme a tener el valor de elegir, ponerme límites.
por rencontrarme con mi yo compasivo, y soltar lo que no me pertenece,
por mostrarme que cuando me conecto conmigo misma, me conecto con mis semejantes.
Gracias porque tengo padres a los que les debo primero… la vida,
por recordarme que soy administradora de los dones
que me han sido entregados.
¿Y qué decir del amor? Gracia vida, porque a pesar de todo
me mostraste, que existe el amor genuino,
que detrás de una transición, siempre hay una gran bendición
y que el perdón es una llave universal.
Gracias vida y no te me vayas,
que aún tengo muchos sueños que realizar,
personas que conocer, experiencias que compartir,
y tantas cosas que descubrir”.
Talía Guerrero
talia.guerreroa@hotmail.com