Semana de reflexión

Ayer, el mundo católico, mediante diversos actos, recordó la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Antes, el Domingo de Ramos, tenía una connotación especial y, los católicos, acudían a procesiones portando ramos para rememorar este hecho bíblico. En la actualidad, por las restricciones legales que prohíben el uso de los ramos, las celebraciones se realizan de manera bastante sobria.

Los días siguientes, hasta el viernes, una serie de ritos religiosos, colmarán las iglesias de feligreses, para recordar los últimos días de Jesús sobre la tierra: el Jueves Santo con la última cena y la instauración de la Santa  Eucaristía, luego la traición de Judas que entrega a Jesús a sus enemigos, la negación de Pedro y, el Viernes Santo, el Día Mayor, luego de una secuela de hechos de  hondo contenido emocional, el Mesías, tras la sentencia de Poncio Pilatos, subirá el calvario  para llegar al Gólgota en donde será crucificado.

El sábado es un día de recogimiento y esperanza, porque, en cumplimiento de la profecía de que, al tercer día, Jesús resucitará venciendo a la muerte, los templos se llenan para celebrar la apoteosis de Jesús en el Domingo de Gloria.

Esta es la parte trascendente de esta Semana Santa que tiene otro tipo de proyecciones como la turística, pues, miles de ciudadanos de diversas latitudes, aprovechando el feriado, colmarán las playas de nuestro litoral, para disfrutar del sol y el mar. Otros tomarán destinos hacia la Sierra y el Oriente, asimismo con intenciones recreativas. En lo gastronómico, en la mayoría de hogares ecuatorianos y restaurantes se prepara la tradicional fanesca, delicioso plato que deleita a los paladares más exigentes.

Qué importante sería que, en esta semana, todos los ecuatorianos nos diéramos el tiempo necesario para reflexionar sobre los hechos bíblicos, y cómo deben influir en nuestro diario convivir. Hacer una autocrítica de nuestras acciones, determinar nuestros errores y proponernos enmiendas saludables. Qué importante sería que los políticos, y quienes este momento, están en el ojo de la tormenta por las atrocidades cometidas, hagan un acto de constricción, piensen en el país, en su familia, en sus electores y cambien la ruta de sus vidas.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *