Gracias a la vida

Mis queridos ciudadanos lojanos, el tiempo aún nos permite el silencio, la conversación, la mirada atenta, la gratitud no debería ser un concepto olvidado, sin embargo, hemos aprendido a enfocarnos en lo que falta más no en lo que si hay.

Agradecer no es un acto de resignación, estoicos como Marco Aurelio decían, la gratitud es un acto de claridad, de reconocer la realidad tal y como es y elegir una actitud consciente frente a ella. En una sociedad que atraviesa incertidumbres económicas, tensiones sociales y cansancio emocional, la gratitud se convierte en un valor ciudadano urgente.

Gracias a la vida seguimos aquí cada mañana, aún con preocupaciones el cuerpo responde y el corazón late. Agradecer no solo es un acto emocional, es un acto biológico y estoy segura que una sociedad agradecida es también una sociedad regulada y menos violenta.

Gracias por nuestra salud, por el trabajo, aunque exija más de lo que quisiéramos, por la posibilidad de corregir errores, de volver a intentar, de aprender de lo que no salió bien, esa oportunidad también es un privilegio.

Gracias por nuestros afectos, por la familia, los amigos, los vecinos. Loja siempre ha sido tierra de encuentros y el vínculo humano sigue siendo uno de los pilares más sólidos del bienestar colectivo.

Gracias por lo cotidiano, la lluvia que cae sobre la ciudad, el sol que ilumina sus calles, las montañas que nos rodean y las estrellas que nos recuerdan que la vida aún frágil, sigue siendo valiosa.

La gratitud no niega las dificultades, las dignifica dentro de una vida que merece ser cuidada.

Patricia Carrión Pilco

patbethc@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *