Solidaridad en tiempos de adversidad

Era la mañana del 12 de abril cuando un autobús rebosante de ilusiones y alegrías, partió llevando consigo a varios niños, jóvenes, entrenadores, padres de familia de las nuevas promesas del Taekwondo lojano. Cada asiento era refugio de quimeras entretejidas con hilos de esfuerzo y constancia. En tanto el motor trepidaba dispuesto a llevarlos al horizonte de sus anhelos, la atmósfera que vibraba con la emoción de participar en una competencia representando a su provincia, se impregnó de un eco sombrío lleno de dolor y devastación, cuando por cosas del destino, en el km84 de la vía Cuenca – Loja se presentó una falla mecánica conduciéndolos al abismo.

A una semana de este terrible suceso que ha enlutado a Loja, aún sentimos el dolor, la fragilidad, lo efímero de la vida. Pero en momentos como este, cuando la vida parece colgarse de un hilo y la esperanza parece desvanecerse, surge el milagro de la fe. En el corazón de una madre se convierte en una fuerza capaz de mover montañas y desafiar lo imposible. En este accidente que sacudió los cimientos de la comunidad de taekwondo, la historia de Silvana y su hijo Brunito, quien lucha por su vida nos recuerda el poder transformador de la fe y la unidad, a través de la solidaridad. En medio de la tragedia la figura de Silvanita se ha convertido en un faro luminoso en tiempos de oscuridad. Su historia es testimonio del amor maternal y la fe para sostenernos en momentos apabullantes, ya que ha pasado horas junto a su hijo, orando con devoción y confiando en que, con su ayuda, Brunito se recuperará. Su fe no conoce límites ni desfallece ante la adversidad, la ha llevado a movilizar a la comunidad en busca de apoyo y solidaridad, instando a las autoridades locales a prevenir futuros accidentes y garantizar la seguridad de los deportistas.

Las autoridades nacionales tienen la responsabilidad de garantizar que se tomen las medidas adecuadas para evitar que la historia se repita. La lucha de Brunito por sobrevivir nos desafía a unirnos en solidaridad y apoyo, para ofrecer nuestras oraciones y esfuerzos en su nombre.

Lucía Margarita Figueroa Robles

sumaguarmi@gmail.com