Propongamos hacer ciudad

Parecería que como latinoamericanos, nos apropiamos de la concepción de que hacer política significa hablar netamente sobre temas de crecimiento económico, seguridad, empleo y pobreza. Derivado de esto, cualificamos en términos generales una gestión por optimista, decadente. Muchas veces, hablamos de que buscamos parecernos a países desarrollados, ¿Qué han hecho estos distintos? Crear y trabajar sobre el concepto de calidad de vida, innovación y convergencia.

Pasemos a pensar en que la solución viene de la metáfora ‘‘debemos poner la casa en orden’’, pues existe una necesidad desde la sociedad civil para para que se impulsen iniciativas de la mano de la arquitectura y del urbanismo. Una rama, rezagada de la gestión pública y que brinda soluciones de forma específica a gran parte de las problemáticas socio políticas.

Desde la creación de lugares de estancia con matices estéticos y funcionales, hasta normativa que regule el uso y gestión de suelo. Reformando así, las ciudades donde vivimos, haciendo que estas se vean mejor, más ordenadas, con mayor accesibilidad de servicios básicos, atraigan más turismo, más seguridad y por sobre todo mejorando la calidad de vida de las personas. Apropiarse del espacio, hará que lo cuidemos, lo pensemos y lo usemos conforme este nos brinda aquello que nos gusta. Los nuevos desafíos globales, llaman a la innovación como su única alternativa y esta última, a aquellas ideologías holísticas que abarquen soluciones donde no se habría buscado antes, es aquí donde nuevas generaciones de arquitectos o afines a estas ramas puedan encontrar su espacio dentro de la administración pública y sean sus políticas, pensadas a escala humana, guías de mejoramiento constante de la sociedad.

Darío Xavier Alejandro Ruiz

twitter.com/darxalejandro