Pesar por el deceso del catedrático universitario y connotado deportista, José Efraín Macao

Fue parte de la selección de la ciudad y provincia, aparte, un luchador incansable y formador de juventudes. Su cuerpo será cremado.

La misa de despedida se cumplirá este miércoles, 4 de octubre, a las 15:00, en el camposanto Jardines del Zamora.
La misa de despedida se cumplirá este miércoles, 4 de octubre, a las 15:00, en el camposanto Jardines del Zamora.

La Universidad Nacional de Loja (UNL) se encuentra consternada, tras conocer el fallecimiento, este lunes, 2 de octubre de 2023, a eso de las 19:00, del catedrático José Efraín Macao Naula, a los 60 años de edad. Venía laborando en la carrera de Pedagogía de la Actividad Física y el Deporte.

Velación del cuerpo

Gremios de la Alma Máter local como APUL, al deplorar el fallecimiento del maestro, se solidarizan con sus familiares.  Sus restos mortales están siendo velados en la Funeraria Jaramillo, donde, la tarde de este martes, 3 de octubre, a las 18:00, se celebró una eucaristía.

La misa de despedida se cumplirá este miércoles, 4 de octubre, a las 15:00, en el camposanto Jardines del Zamora, luego su cuerpo será cremado. 

José Efraín Macao Naula nació en Loja, el 27 de junio de 1963, del hogar conformado por Rosario Hortensia Naula Quezada (†) y José Ramón Macao Pullaguari (†). Sus estudios secundarios los cursó en el colegio Bernardo Valdivieso y los superiores, en la UNL, graduándose de licenciado en Cultura Física, magíster en Investigaciones y Educación, y diplomado, mención atletismo, en Cuba.

Casado con Teresa Isabel Minga Quezada, procreó a Gabriela Kruskaya, Karen Natasha y José Efraín Macao Minga. Desde sus primeros años de vida se inclinó por el deporte, llegando a ser seleccionado de Loja en atletismo.

Luchador y formador de juventudes

El recién decesado fue un luchador de causas justas, a través de la protesta social, dirigente estudiantil y magisterial, formador de juventudes. Ejerció la docencia en la escuela Pedro Víctor Falconí, anexa a la UNL, la Unidad Educativa La Porciúncula y la UNL donde laboró por el lapso de 35 años. 

El catedrático universitario fue un luchador hasta el fin de sus días. A sus amigos deja el recuerdo de sus anécdotas, sus chistes, sus bromas y, sobre todo, su frase que la repetía siempre: “Hasta la victoria siempre, patria o muerte, venceremos”.

PARA SABER

A sus nietos: Valeska y Alan, a quienes amó entrañablemente, inculcó siempre para que siguieran sus pasos como deportistas.