Loja y las remesas

El aporte que hacen los migrantes ecuatorianos a la economía nacional y al propio sostenimiento del sistema de dolarización, es fundamental. A pesar de haber sido expulsados de su país, motivados por una severa crisis económica y ahora dados los insoportables niveles de inseguridad, siguen impulsando buena parte del consumo interno a través de las remesas.

De los datos proporcionados por el Banco Central, en el caso del austro, la provincia de Loja, contabiliza remesas durante el 2023 por un valor de USD 131,6 millones lo que representa un aumento del 19,79%, al comparar con la cifra registrada en el año 2022, que fue de USD 109,86 millones.

Si bien las remesas obtenidas frente a las provincias del Azuay y Cañar son mucho menores (USD. 1179,5millones y USD 334,8 millones, respectivamente), el aporte que hacen los lojanos, desde el exterior, es significativo, más aún en una provincia en la que, con corte a 2023, el empleo adecuado llegaba apenas al 25,2% y una pobreza multidimensional del 40,3%.

Resulta paradójico que quienes han debido pagar el enorme coste que representa migrar, incluyendo la grave fractura familiar y sus devastadoras consecuencias para la sociedad, sean quienes transfieran –con gran esfuerzo y todo tipo de privaciones – los pocos ahorros que tienen para que sus familias puedan sobrevivir. En contrapartida, los grandes grupos económicos siguen sacando dólares del Ecuador.

En tanto, prevalezca, por un lado, un Estado que no implementa políticas públicas para generar oportunidades a la gente y, por otro, una sociedad indiferente con el dolor humano, son todos cómplices de una tragedia que se sella con el sudor, lágrimas y a veces hasta con la sangre de los migrantes.

Giovanni Carrión Cevallos

@giovannicarrion