Las niñas no serán ya madres

Niñas que tienen aproximadamente 13 años, que deberían estar pensando en su cantante favorito, en cuando tendrán su primer amor, en qué quieren ser cuando crezcan. Pero no pueden. ¿Por qué? porque su abuelo, su padre, su padrastro o alguien más en quien generalmente ellas confiaban o se relacionaban, decidieron arbitraria y unilateralmente que podían utilizar sus cuerpos y satisfacer sus irracionales abruptos sexuales: violándolas. No pueden denunciar ¿por qué? porque la familia no se traiciona, ni se lastima. No pueden interrumpir el embarazo ¿por qué? porque posiblemente ni si quiera saben qué es lo que pasó, porque niñas son y si lo entienden y lo quieren hacer, todos quienes las conocen las juzgarán como inmorales. Entonces, sumado a la decisión traumática de ser o hacer lo moralmente correcto, se las obliga a ser mamás. «Según cifras de nacidos vivos del INEC, aproximadamente 2.200 niñas menores de 14 años dan a luz cada año en Ecuador. Todas ellas víctimas de violación, ya que no alcanzan la edad legal de consentimiento».

Mujeres de cualquier edad, que tienen aspiraciones. Tienen objetivos, creen vivir en una sociedad segura. Pero realmente viven en una sociedad violenta donde caminar sola en la noche o tomar un taxi puede ser todo un acto heroico. Aun así, si es abusada sexualmente, se culpa a la ropa, a la hora, al lugar o a su libertad y cuando producto de ello queda embarazada, entonces el Estado y la sociedad desde su moral y privilegios deciden sobre sus cuerpos y las obligan a ser madres, porque atreverse a lo contrario significa ser sentenciadas y privadas de libertad. «En Ecuador se registran en promedio 38 denuncias diarias por violaciones sexuales».

Esta realidad hasta aquí narrada, ahora será pasado, la despenalización del aborto por violación ahora protege a las niñas y a nuestras mujeres les da libertad. Avanzamos.

Pablo Ruiz Aguirre pabloruizaguirre@gmail.com

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