La sabiduría está en los libros

Mañana, 23 de abril, se recuerda el fallecimiento del ilustre escritor español, posiblemente, el más grande del idioma castellano, Miguel de Cervantes Saavedra, inmortalizado por su obra “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, o simplemente “El Quijote” que, según estadísticas de última data, se considera el segundo libro más leído en el mundo, luego de La Biblia. De Cervantes se conoce que llevó una vida en condiciones económicas bastante precarias, que, posiblemente, estudió uno o dos años de secundaria en un colegio de Jesuitas y que, la grandeza de su talento y conocimiento, se deben a su afán por la lectura; sin exagerar, se conoce que solía leer hasta los papeles que encontraba en la calle.

Para recordar a tan ilustre literato, el mundo, y especialmente el de habla hispana, cada 23 de abril, celebra el Día del Idioma Castellano y el Día del Libro, como una forma de motivar a todos a la lectura, de manera especial a los niños y adolescentes para que descubran la verdad científica, la recreación literaria y cultural en los libros.

Lamentablemente, la niñez y juventud de nuestros tiempos, absorbidos por las “bondades” que la ciencia y la tecnología nos ofrece en materia de comunicación digital, miran a los libros como productos obsoletos y, cuando se les sugiere que lean un libro, es frecuente escuchar expresiones como estas: “qué pereza, prefiero el celu o la compu”. Y ¿para qué utilizan los chicos estos dispositivos de última data que, mientras más sofisticados son más caros y, según ellos, ofrecen mejor servicio? Para los video juegos en los que ocupan espacios interminables, bloqueando su mente para la creatividad, o para las famosas “social media” -redes sociales- que, en la mayoría de veces, es una perdedera de tiempo y en otras, muy graves, para ofender a las personas o, también, para ser víctimas de delitos informáticos.

La verdadera sabiduría está en los libros; ojalá desde los hogares, luego en las escuelas y colegios, los profesionales que forjan la educación de niños y adolescentes fomenten el cultivo de la lectura en procura de una sociedad pensante e inteligente.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com