La política, el origen de la corrupción

La política es el instrumento idóneo para el crecimiento de los pueblos, para mejorar la vida de sus habitantes, procurando siempre favorecer a los sectores más deprimidos social y económicamente. Nuestra en el pasado se orientó por estos grandes derroteros. Sin embargo, en la actualidad, han prevalecido los intereses personales o de grupo… que el interés colectivo, por ello, no hemos desarrollado políticas públicas orientadas a mejorar la vida de los ecuatorianos.

La política actual y en particular nuestros asambleístas -con algunas excepciones- son fieles lugartenientes de las mafias electorales, tramitadores de burocracia y obsecuentes sirvientes de los dirigentes de cada tienda política. Los políticos en la mayoría de los casos, ha naufragado en las aguas turbulentas del clientelismo politiquero, desprovistos de capacidad y competencias se convirtieron en alfiles de los capos de las mafias que hoy operan en el país, sea desde las cárceles o desde las mansiones de la costa ecuatoriana.

El país ha sido manejado a placer por un grupo de politiqueros que han hecho de la política una profesión para beneficio personal, un instrumento para figurar en el contexto nacional e internacional, desobedeciendo el mandato de los ecuatorianos y conculcado sus legítimas aspiraciones de progreso y crecimiento ciudadano. Nuestros politiqueros se han graduado de tartufos y bufones de profesión, pues sus ofrecimientos y demagogias electoreras han sido mentiras contadas mil veces, de diferente manera… en cada elección popular que han intervenido.

El panorama para el próximo año es similar al descrito, la pugna por el poder político tiene los mismos matices y ribetes del pasado, los camisetazos están a la orden del día, la actividad política partidista no existe, no hay una defensa de la línea ideológica que sustente la formación de un político de verdad. En épocas de campaña los candidatos conversan con todos los sectores y hablan con todos los políticos, pues las ofensas, los vituperios y los agravios que se profirieron en el pasado, se olvidan con facilidad, seguramente, el deseo de sacrificarse por el pueblo… está por encima de la dignidad de las personas y sus familias; para que esto cambie les deseamos:  …buen viento …y buena mar.

Lenin Paladines Salvador

leninbpaladines@hotmail.com