La gestión ambiental se la hace con cabeza fría y con un café caliente

En muchas instituciones, principalmente públicas, vemos como sistemáticamente se han venido cometiendo omisiones e incluso errores técnicos, que personalmente considero, son causadas por información desorganizada, inexistente o no sistematizada; esta situación complica de sobremanera la eficiente toma de decisiones, debido a que los gestores ambientales intentan solucionar los problemas a ciegas y por ende sin la calma suficiente que permita asertividad.

Considerando que el desarrollo de propuestas y estrategias tiene su génesis en el manejo de información multidisciplinaria de tipo social, cultural, económica y ambiental, resulta fundamental, en la gestión de territorios sustentables, tomarse un café caliente como sinónimo de amistad y compañerismo para transferir eficiente, solidaria, responsable y transparentemente la data generada y dejar claro la que se debe generar en bien del desarrollo de los pueblos.

En gestión ambiental tomar decisiones con cabeza fría tiene intrínseco un proceso de madurez y experiencia, pero estas cualidades (difíciles de alcanzar) no serán suficientes si no se acompaña de un café lojano caliente, de color fuerte y de textura espesa, que estimule el sistema nervioso central, mejore la atención, la concentración, la memoria ejecutiva y la ejecución de tareas; pero más allá de esas cualidades, debo resaltar que al analizar planes, programas y proyectos tomando una taza de café, sin duda promoveremos un mejor presente y futuro de nuestros territorios.

Benjamín Ludeña Guamán

benjamin.ludena@gmail.com

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