Hacia una seguridad energética

El cambio climático está afectando a todo el planeta y una de sus consecuencias es la crisis energética que vivimos; este es el momento oportuno para cambiar las políticas energéticas y dar prioridad a los objetivos medioambientales, de esta forma tendremos una seguridad energética a largo plazo. La seguridad energética consiste en la disponibilidad, accesibilidad, asequibilidad y confiabilidad de suministro de energía para satisfacer las necesidades de todo el país. Dicha seguridad implica que se disponga de suficiente energía para cubrir la demanda actual y futura, así como proteger el suministro contra interrupciones y riesgos externos. Dentro de la seguridad energética se abordan cuatro aspectos importantes: 1. Diversificar las fuentes de energía para reducir la dependencia de una sola fuente, por ejemplo, ampliar la generación de energía renovable como la eólica, hidroeléctrica, solar, entre otras. 2. Crear infraestructura energética robusta para garantizar un suministro confiable de energía, es decir, construir redes de transporte y distribución de electricidad o redes inteligentes de distribución de energía (v.g. medidores inteligentes que permiten monitorear el consumo de energía en tiempo real y ajustar la distribución de manera eficiente). 3. Contar con políticas energéticas sólidas que fomenten la inversión en infraestructura, la diversificación de fuentes de energía, el uso eficiente de la energía y la investigación y desarrollo de tecnologías energéticas sostenibles. 4. Gestión de crisis y emergencias con planes de contingencia y capacidad para responder rápidamente a crisis energéticas, como interrupciones en el suministro debido a estiajes.

Invitamos a nuestros gobernantes a pensar en una seguridad energética integral que cuente con tecnologías energéticas sostenibles; entre las diversas tecnologías tenemos: energía solar fotovoltaica, eólica, hidroeléctrica de baja impacto ambiental, biomasa y biogás, geotérmica, energía mareomotriz, energía de hidrógeno, energía de las olas del mar, tecnologías de captura y almacenamiento de carbono, almacenamiento de energía, entre otras. No es difícil. 

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec