Hábitos cardiosaludables: un camino para combatir la hipertensión

Esta afección está caracterizada por el aumento persistente de la presión sanguínea en las arterias.

Es fundamental realizar chequeos médicos regulares.

En un contexto donde la salud cardiovascular representa una preocupación creciente, las estadísticas ofrecidas por el Ministerio de Salud Pública son un llamado de atención: al menos el 19,8% de la población padece de hipertensión. De este porcentaje, el 17% sufre de hipertensión no controlada, mientras que el 56,3% no sigue ningún tratamiento farmacológico para abordar esta afección. Estos números reflejan una realidad que demanda una acción colectiva y un cambio de hábitos para combatir eficazmente la hipertensión arterial.

Según la Dirección Médica de Laboratorios Bagó, esta afección está caracterizada por el aumento persistente de la presión sanguínea en las arterias, es una enfermedad multifactorial que puede tener diversas causas, entre ellas, la genética, el estilo de vida sedentario y el estrés crónico. Además, los síntomas pueden pasar desapercibidos durante años, pero pueden incluir dolores de cabeza, mareos, fatiga, visión borrosa y, en casos graves, complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia renal. 

Por lo tanto, es de gran importancia adoptar hábitos saludables para prevenir esta afección. A continuación, se presentan algunas recomendaciones que pueden ayudar:

Chequeos médicos

Es fundamental realizar chequeos médicos regulares para controlar la presión arterial y evaluar el riesgo de desarrollar hipertensión. Estos chequeos suelen incluir mediciones de la presión arterial, así como análisis de sangre para evaluar los niveles de colesterol y glucosa.

Consumo excesivo de sal

Consumir una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras puede ayudar a reducir la presión arterial. Y limitar la ingesta de alimentos procesados, ya que el exceso de sal en la dieta puede elevar la presión arterial, ya que promueve la retención de líquidos en el cuerpo. En lo posible es importante evitar el consumo de sal.

Mantener un peso adecuado

Realizar cualquier tipo de ejercicio puede ayudar a mantener un peso saludable y reducir la presión arterial. Se recomienda al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa cada semana, además de ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana.

Gestionar el estrés

El estrés crónico puede contribuir al aumento de la presión arterial. Practicar técnicas de relajación, como la meditación, la respiración profunda, el yoga o la terapia cognitivo-conductual, puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la salud cardiovascular.

Consumo de cafeína

Disminuir la ingesta de bebidas con cafeína, como el café y el té, puede beneficiar el control de la presión arterial. La cafeína puede aumentar temporalmente la presión arterial y la frecuencia cardíaca, por lo que limitar su consumo puede ayudar a mantener la presión arterial en niveles saludables.

Con conciencia, educación y acción, es posible reducir la incidencia de esta enfermedad y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. 

CLAVE

Cada paso hacia un estilo de vida más saludable es una victoria en la lucha contra la hipertensión y un paso hacia un futuro más saludable y pleno.