Educación para los papás

Siempre que hablamos de educación pensamos en una persona mayor que educa a una persona menor. Sin embargo, la educación es de toda la vida. Y los padres también tienen que educarse en la conducción de sus hijos.

Acabo de leer un pequeño artículo en el sitio Aleteia español, titulado “5 secretos para educar niños seguros y bien comportados”, del autor Colombe Hayot, cuyo primer párrafo empieza así: “La infancia es la edad de la inocencia, los grandes sueños y la risa. Es una etapa maravillosa, pero a veces difícil de guiar”. Y continúa, en el segundo párrafo: “Los niños siempre agradecen crecer en un hogar donde hay reglas claras, siempre que sean justas y coherentes”.

Luego nos habla de unos cinco consejos para ayudar a criar a los hijos. El primero de ellos es el amor. Y pienso que empieza con este consejo no solo porque es bastante evidente, sino porque es el principal de todos los consejos que puedan darse: hemos sido creados por amor y necesitamos del amor para vivir.

Sin embargo, a pesar de que sea tan evidente, a veces no atinamos a amar lo suficiente, ya sea porque en nuestra historia no hemos recibido ese amor como hubiéramos querido recibirlo, o porque no encontramos formas prácticas de demostrarlo, o porque nuestras imperfecciones no nos ayudan a ser perfectos como queremos serlo. De ahí que sea necesario detenernos un momento y educarnos en el amor para así darles a los hijos ese alimento espiritual que los llevará por el camino de la vida siempre adelante. En este tren de cosas, hemos de enseñarles que a los sufrimientos de la vida no podemos tomarlos como un túnel sin salida, sino, por el contrario, como una oportunidad de crecer. Porque siempre hemos estado a su lado ofreciéndoles el abrazo que lo sostiene a uno cuando está en las mismas condiciones.

Carlos Enrique Correa Jaramillo

cecorrea4@gmail.com