Devoción y tradición, el legado de Julia Palacios en San Sebastián

Cada enero, la familia Cárdenas – Palacios, con su arraigado legado, juega un papel crucial en la ornamentación de las andas que visten el santo.

Solicitados por el comité cívico de San Sebastián, embellecen las andas del Santo, recibiendo elogios y reconocimiento de la comunidad.
Solicitados por el comité cívico de San Sebastián, embellecen las andas del Santo, recibiendo elogios y reconocimiento de la comunidad.

En la tradicional fiesta del Patrono Jurado, San Sebastián, celebrada cada año en enero, la familia Cárdenas-Palacios, lleva 84 años, continuando con un legado que ha iluminado está celebración.

El legado

Hace más de ocho décadas, Julia Palacios, connotada lojana y creadora de la emblemática “Floristería Julia”, sembró la semilla de esta tradición que perdura en manos de la tercera generación de la mencionada familia. Su hija, Aura Palacios, continuó con la labor hasta sus últimos días en 2022, dejando en sus hijos esta herencia de devoción y cariño hacia San Sebastián.

María Fernanda Cárdenas Palacios, guiada por las enseñanzas de su abuela Julia, detalla los inicios de esta conmovedora tradición. Desde su infancia, participaba activamente en la elaboración de los arreglos para San Sebastián, preparando flores con colores y modelos diferentes cada año, todo con el objetivo de demostrar el amor y la devoción hacia el Santo Patrono.

A pesar de que la abuela Julia se trasladó a Quito, la tradición quedó en manos de Aura Palacios, quien continuó con la labor hasta su fallecimiento. Hoy, sus hijos, han asumido con entusiasmo la responsabilidad de preservar esta costumbre.

Unión de tradición y floristería

La floristería «Julia», con sus 104 años de existencia, ha sido una aliada en esta travesía. María Fernanda, al estar al mando de la tercera generación de la floristería, ha combinado esta tradición de San Sebastián con la creación de flores, vestidos para niños Jesús, tocados de primera comunión y más. «Mi mamá y mi abuela me dejaron sus manos, entonces estoy haciendo todo lo que ellas han hecho», comparte María Fernanda.

CLAVE

Este año, la familia, decidió representar los colores de la bandera de Ecuador en las decoraciones, un gesto simbólico ofreciendo la vida de todos los ecuatorianos en medio de la guerra interna que retrasó la celebración de la fiesta.

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