Dejémoslo gobernar

No ha pasado ni una semana y ya los expertos, los opinólogos, los que saben más que todos, comienzan a dar veredictos negativos, infructuosos, son como aquella mala hierba que crece en el lugar menos indicado, donde nadie quiere que crezcan, y es que hay muchos que nadie quiere escuchar, ni ver por lo lesivo de su presencia y opiniones. Se ha hablado mucho desde su victoria, y más aún con opiniones fuertes de oposición respecto a su primer acto como presidente electo al realizar la visita oficial a la casa presidencial más por el hecho de haber sido acompañado del Ex vicepresidente Dahik, hombre público con un pasado político conflictivo, que no traería en si buenos vientos para Noboa. Continuando con el hilo, se ha manifestado también el inconformismo de su viaje fuera del país, y con ello diciendo que deja de lado lo importante. La pregunta es ¡qué es lo importante? ¡Pues todo!, lo interno y las relaciones internacionales atadas a la búsqueda de aliados estratégicos y financiamiento para corregir lo ya estructurado y dañino como lo es la inseguridad y el desempleo principalmente, pero ¡NO! los opinólogos ya lo han dicho ¡empezó mal! I Digo yo, ¡que barbarie!, probablemente estos individuos ni dentro de su círculo íntimo pueden con ellos mismos. Siguiendo con toda esta parafernalia terminan la semana polemizando de que no puede ser concebible el hecho de la no conformación y definición de su equipo de trabajo y es que el Presidente Noboa resolverá por lógica y obligación y responderá a sus inquietudes. Es importante manifestar que conformar un equipo de altos funcionarios no es fácil para cualquier gobierno entrante y más aún si su número aproximado es de 450 profesionales, seguramente recurrirá a perfiles nuevos y experimentados, desde sectores empresariales, la academia y el sector público con una hoja de vida que no tenga tacha o mácula alguna y creo que con ello dará luces de proponer una administración diferente y encaminada a la excelencia y transparencia. Bien por él y nosotros de ser así, ya que sumará esfuerzos y enviará una misiva a que todos aportemos, no opinando para mal, dejando de ser conflictivos y dejando de lado el ego ideológico mal concebido que en nada nos hace mejores individuos y profesionales. Dejémoslo Gobernar.

Paúl Cueva Luzuriaga