Dedicado a una heroína sin capa…

Desde el momento en que nacemos, nos convertimos en el centro del universo para nuestra madre, que nos envuelve por completo con ternura y graba en su memoria cada una de nuestras sonrisas, travesuras, lágrimas, logros o desafíos, para convertirlos en parte de su propia historia. Es por ello que, he querido compartirles este sentido mensaje de una hija, que al crecer no olvido la importancia del vínculo, que la unió con su madre:

“Madre adorada, desde pequeña tus brazos fueron mi refugio, tu regazo mi hogar más cálido, tus caricias y tus besos poseían el poder de curarme cualquier herida, de calmar cualquier temor, tu voz era la melodía más dulce, para arrullar mis sueños y tu mirada el reflejo del amor más puro que existía; tus sacrificios por mi bienestar han sido infinitos, tus noches en vela cuidándome, tus silenciosas lágrimas por mis tristezas o tu alegría compartida por mis metas cumplidas. Cada paso que he dado en esta vida ha sido gracias a tu guía amorosa, tus sabios consejos y sobre todo gracias a tus manos trabajadoras y tu corazón incansable, que han sido mi ejemplo a seguir; tu fortaleza ante las adversidades me ha enseñado a enfrentar los retos con valentía, tu paciencia infinita ha modelado mi carácter y tu generosidad ha sido mi lección inquebrantable de compasión. En este día quiero repetirte que te amo, porque eres el latido constante de mi corazón y una sonrisa eterna en mi alma”.

¡Feliz día de las Madres!

Talía Guerrero Aguirre

talia.guerreroa@hotmail.com

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