De los sujetos olvidados de las elecciones

Para la publicación de esta columna ya se sabrá quién ganó las elecciones generales del Ecuador. Eso supondrá algunos cambios en la forma de hacer política, algunos para bien y otros para mal. Se comenzarán a aplicar políticas de derecha o de izquierda y poco a poco el país se irá moviendo en la dirección que el nuevo gobernante desee. Sin embargo, para ciertos individuos parece que no van a haber cambios, al menos no para bien.

Los animales no humanos han sido objeto de explotación desde siempre y prueba de ello es que su bienestar apenas fue objeto de debate durante los debates presidenciales. A pesar de que Arauz se haga llamar ambientalista, sus propuestas políticas no apoyan ese enunciado, mientras que Lasso solo se acercó al ambientalismo por pura necesidad de votos y no por una convicción propia. Pero esto va más allá de discursos ambientalistas.

Los animales no humanos tienen una dignidad que no está siendo reconocida en ninguna ley, código o artículo de la Constitución. El pensamiento de que el ser humano es superior al resto de vida sigue estando muy vigente y como consecuencia el maltrato animal es a penas castigado. Cualquiera que haya convivido con un perro, gato u otro animal de compañía sabrá que cada uno de estos animales tiene una personalidad propia, tiene una forma muy especial de querer y que cada una de estas vidas es invaluable y que merecen ser defendidas.

Perseguir el bienestar de todos los sujetos vulnerables es algo que toda sociedad debería buscar y los animales no humanos son los sujetos más vulnerables y olvidados de la política.

Alex Samaniego

@AlexSMA21

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