Cinco días de cárcel a la mujer que amenazó con matar a policías

Ella estaba ebria y tenía a su hijo de 2 años de edad, el cual fue rescatado por personal de la Dinapen.

La audiencia de procedimiento expedito fue el último miércoles, a las 10:45.
La audiencia de procedimiento expedito fue el último miércoles, a las 10:45.

Cinco días de cárcel es la pena que Lilia Y. G., de 47 años y de la provincia de Napo, debe cumplir en el Centro de Privación de Libertad de Personas Adultas en Conflicto con la Ley de Loja por haber insultado a un grupo de uniformados.

La noche del martes 28 de mayo de 2024, a eso de las 23:00, la Policía Nacional, emplazada en la provincia de Loja, acudió a un barrio, ubicado al norte de la localidad, en donde ella en estado etílico se encontraba con un niño de 2 años de edad.

Insultos soeces

En el patio de una casa abandonada de ese sector los policías encontraron a la mujer junto a su hijo; los uniformados se ofrecieron a llevarlos a su vivienda y ella los insultó y amenazó de que se iban a morir y afirmaba que ella es narcotraficante.

“Chapas mal pa…..”; “Hijos de p…”; “No sirven para nada” son las expresiones que la iracunda y ebria mujer profirió a los policías, mas ella repentinamente se abalanza sobre un policía y con una peinilla le daba de golpes sobre la cabeza.

Audiencia, el último miércoles

Los policías lograron que ella, junto a su hijo, ingrese al patrullero para llevarla al Puesto de Auxilio Inmediato (PAI), de la terminal terrestre Reina del Cisne, mas ella intentó romper el vidrio posterior del patrullero pateándolo varias veces.

La audiencia de procedimiento expedito, juzgamiento inmediato, fue el miércoles 29 de mayo de 2024, a las 10:45; en donde se condenó a la iracunda mujer; y el niño quedó a cargo de la Policía de la Niñez y Adolescencia de Loja (Dinapen).

  • Tres días en 2022

En septiembre de 2022 Lilia Y. G. fue sentenciada a 3 días de cárcel por similar contravención de segunda clase, en esa ocasión ella quien se encontraba en la avenida Universitaria y calle Cariamanga amenazaba con agredir a los transeúntes que por ahí pasaban.