Áurea Nohemí Espinoza, una vida consagrada al voluntariado y a la docencia

Oriunda de Macará y docente normalista, fue esposa del intelectual José Jacinto Tabango (+). Practicó la solidaridad y el apoyo a los demás.

Áurea Nohemí Espinoza, quien fue amante de las plantas, falleció a los 88 años de edad.
Áurea Nohemí Espinoza, quien fue amante de las plantas, falleció a los 88 años de edad.

“La belleza de una flor proviene de sus raíces”, pensamiento del filósofo Emerson que va a tono con Áurea Nohemí Colombia Espinoza Moncada, destacada docente, voluntaria, amante de las orquídeas y matrona macareña, quien falleció a la edad de 88 años, dejando sumidos en el dolor a sus familiares, amigos y allegados. 

Una dama macareña

Áurea Nohemí nace el 4 de febrero de 1936, en el cantón fronterizo Macará, de la provincia de Loja. A los 36 años contrae matrimonio con el intelectual guayaquileño José Jacinto Tabango Andrade y se radican en la ciudad de Loja. Marcia Nohemy y Édgar Jacinto Tabango Espinoza nacieron como producto de esa unión.

La hoy decesada fue muy decidida y todos sus objetivos los cumplió con esfuerzo, esmero y dedicación. Su gran sueño fue ser maestra y educó a varias generaciones, antes de ello fue costurera, maestra en la rama de belleza y luego cursó sus estudios en el Normal de Cariamanga, donde obtuvo la profesión de docente. Su edad nunca fue un impedimento para profesionalizarse.

Amor por su tierra

A sus dos hijos: Marcia Nohemí y Édgar Jacinto, les inculcó el amor por su tierra natal: Macará, a la cual la quiso entrañablemente a tal punto de viajar constantemente, junto a sus hijos.  Laboró en la escuela Filomena Mora de Carrión, donde se desempeñó como profesora de labores y luego, dada su superación académica, pasó a ser docente de educación primaria.

Motivada por su esposo, José Jacinto Tabango (+), hace más de 30 años, ingresó en el voluntariado del Comité de Damas de Cruz Roja de Loja. Su vida la consagró a la solidaridad y el apoyo hacia los demás, inclusive muchas veces no escatimaba el tiempo ni siquiera de su familia. Fue una mujer abnegada a su trabajo, sincera y leal.

Juntamente con la también matrona lojana, Victoria Herrera de Velasteguí (+), creó la Asociación Amigos de las Orquídeas que hoy cuenta con cerca de 20 integrantes, apasionados de estas plantas exóticas. Uno de sus pasatiempos fue el cuidado de las plantas en general.

Honestidad y respeto

“Su legado es el trabajo voluntario, la ayuda a los demás, la honestidad y el respeto”, manifiestan sus hijos Marcia Nohemy, profesional de la psicología, y Édgar Jacinto, economista, quien reside en Cuenca.

PARA SABER

Marcia Nohemy tiene un hijo; Gabriel Josué; Édgar Jacinto, casado con Catalina Abril Berrezueta, tiene un hijo: Josué Israel.